Los creadores de Pokémon salen de su zona de confort: Beast of Reincarnation es un golpe sobre la mesa de Game Freak
Los responsables de la saga Pokémon se lanzan a por su juego más diferente y ambicioso.
Pokémon es una de las franquicias más potentes de toda la historia del videojuego. El estudio japonés Game Freak es el encargado del desarrollo de los juegos principales que han conseguido trascender a lo largo de tres décadas, pasando por estilos de juego muy diferentes entre sí. En estos momentos, el estudio se encuentra en una de las épocas más revolucionarias desde su fundación, tratando de impulsar a la licencia hacia entornos mucho más ambiciosos. No obstante, no han estado exentos de críticas por la calidad gráficas de sus videojuegos y el desempeño técnico de los mismos, algo que se analizará con lupa con el lanzamiento de Pokémon Viento y Pokémon Oleaje en el catálogo de Nintendo Switch 2 durante 2027.
No obstante, Game Freak no quiere encasillarse en la saga Pokémon, por lo que quieren demostrar que son capaces de hacer cosas diferentes a las aventuras de los monstruos de bolsillo. En el pasado ya han lanzado juegos menores que no han conseguido el mismo impacto, ya que la exigencia de Pokémon es máxima y el ritmo de juegos anuales frenaba su progreso. Ahora que Pokémon cuenta con lanzamientos más escalonados, los creativos japoneses se han lanzado al desarrollo más ambicioso de toda su historia: Beast of Reincarnation, un juego que presenta un apartado gráfico que se aleja en demasía de Pokémon y que ha conseguido captar la atención del público por su gran aspecto visual.
Beast of Reincarnation es un juego que bebe directamente de los títulos de acción RPG japoneses, donde el protagonista se une a un lobo para derrotar a enemigos de lo más particulares en un sistema de combate en tiempo real que también es muy diferente a todo lo que había hecho Game Freak hasta la fecha. Un juego que quiere destacar en verano, donde hay pocos lanzamientos y adelantarse a todo el maremoto que ha provocado en el calendario la llegada de GTA VI.
Beast of Reincarnation no es un juego que busque agradar a quienes solo esperan ver la evolución de una fórmula ya conocida. Es, ante todo, una declaración de intenciones. Al alejar su mirada de los combates tácticos y por turnos, el equipo se ha sumergido en las aguas del Action RPG japonés de alta complejidad, un género donde la precisión técnica y la fluidez del movimiento son pilares fundamentales. El núcleo de la propuesta resulta fascinante: la relación simbiótica entre el protagonista y su compañero lobo.
Lejos de ser un simple acompañante pasivo, el lobo funciona como una extensión de las capacidades de ataque y navegación del jugador. La sensación de control es radicalmente distinta a la rigidez que a veces lastra los encuentros de Pokémon. Aquí, el sistema de combate en tiempo real exige reflejos y una gestión espacial del entorno. Debes esquivar, bloquear y sincronizar golpes con los movimientos de tu aliado animal para romper las defensas de enemigos que se sienten, por fin, como una amenaza real y no solo como un obstáculo estético en el mapa. Si algo ha llamado la atención desde el primer tráiler mostrado, es el salto cualitativo en su apartado visual. Game Freak parece haber comprendido que el estilo artístico no debe ser una excusa para la falta de fidelidad técnica. Beast of Reincarnation presenta un acabado que se aleja por completo de la estética infantilizada o, en ocasiones, errática que se ha visto en Escarlata y Púrpura. El juego apuesta por una dirección artística más madura, con una paleta de colores terrosos y una iluminación dinámica que dota a los entornos de una atmósfera inmersiva que se siente propia de un título AAA de esta generación. La fluidez con la que el protagonista interactúa con la hierba, las sombras que proyecta el lobo bajo el sol poniente y la ausencia de pop-in constante hacen pensar que el estudio, por fin, ha invertido en un motor gráfico capaz de rendir justicia a su ambición. Es, visualmente, un golpe sobre la mesa: Game Freak sabe hacer juegos bonitos cuando se lo propone y cuando el ritmo de producción no les ahoga.
La fecha elegida para su debut no es casualidad. Lanzar un título de estas características en pleno verano, una época tradicionalmente marcada por una menor afluencia de grandes estrenos, es un movimiento inteligente. El mercado está exhausto tras el maremoto que ha supuesto para el calendario la llegada de GTA VI y otros colosos, y Beast of Reincarnation llega como un soplo de aire fresco para quienes buscan una aventura de rol enfocada en una experiencia más contenida, pero intensamente pulida.
El juego tiene los mimbres para convertirse en una de las sorpresas del año. No intenta competir en escala con los mundos abiertos gigantescos que dominan el mercado, sino que se centra en ofrecer una experiencia de acción de alta calidad, con un sistema de progresión que promete recompensar a quienes se sumerjan en la historia de esta extraña reencarnación y su vínculo con la bestia. Si Beast of Reincarnation logra cautivar a la audiencia y demostrar que Game Freak puede producir un RPG de acción con estándares técnicos de vanguardia, la presión sobre Pokémon Viento y Pokémon Oleaje cambiará. Ya no habrá excusas. La comunidad sabrá que, cuando el estudio se libera de las cadenas de su calendario anual, puede entregar obras que no solo cumplen, sino que sobresalen.